Sobre el espectro radioeléctrico y la subasta de 700 MHz en Colombia

Sobre el espectro radioeléctrico y la subasta de 700 MHz en Colombia

Manuel Ojeda, Asociado Senior, y Gustavo Tamayo, Socio de la firma Lloreda Camacho & Co., advierten que la planificación de las bandas de frecuencia por servicios es completamente necesaria.

Al escuchar hablar de selección objetiva o subasta de espectro radioeléctrico, para adjudicarlo a operadores de telecomunicaciones, no suena tan familiar como cuando se abren licitaciones. Por ejemplo, para participar por la construcción de grandes autopistas o puertos marítimos que muchos automáticamente ligamos con un mejor desarrollo económico del país y oportunidades de crecimiento para todos.

Contrario a lo dicho, la adjudicación del espectro radioeléctrico toca a todos, en igual o en más medida que la adjudicación de un contrato para mejorar la maya vial de las ciudades, hoy más que nunca, cuando muchas de las actividades personales y profesionales están directamente ligadas con las telecomunicaciones.

La poca familiarización con el espectro radioeléctrico se debe a que éste, aún estando siempre en el entorno, no es percibible, mucho menos palpable, pero si, quizá de manera inconsciente, se utiliza con una regularidad casi continua a lo largo de las actividades diarias, beneficiando de sus prestaciones.

Es común que en la industria de telecomunicaciones se asemeje el espectro radioeléctrico a una “autopista” con varios carriles, que vendrían siendo las bandas que a su vez contienen frecuencias por donde transitan señales radioeléctricas que nos permiten, por ejemplo, escuchar la radio, encender equipos electrónicos desde un control remoto o realizar llamadas desde teléfonos celulares, entre muchas otras formas de comunicación.

Sobre esos carriles o bandas se ha hecho una atribución o planificación previa con la cual se determina qué servicio específico puede ser activado en determinada frecuencia, donde se encuentra, por ejemplo, servicios móviles, móviles marítimos, servicios satelitales, servicios de ayudas meteorológicas, etc.

Dicha planificación en Colombia corresponde a la Agencia Nacional del Espectro (ANE), entidad que, apegada a lineamientos internacionales generalmente emitidos por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), ha creado el denominado Cuadro Nacional de Atribución de Bandas de Frecuencias (CNABF), el cual está disponible para consulta del público en la página web de la ANE.

Esta atribución o planificación de las bandas de frecuencia por servicios es completamente necesaria, como en cualquier autopista, pues de lo contrario se ocasionarían colisiones o interferencias entre señales radioeléctricas que resultarían en una baja calidad o nula prestación del servicio.

En los últimos meses, se ha venido venido escuchando hablar, en diferentes medios, de la subasta de la banda de 700 MHz que el Gobierno Colombiano piensa adjudicar mediante proceso de subasta a los operadores interesados. Esta banda anteriormente era utilizada, o estaba atribuida en el CNABF al servicio de televisión análoga, lo cual dio un giro con la activación de la Televisión Digital Terrestre (TDT), término que seguramente también resultará familiar para muchas personas.

Con esta migración y el apagón definitivo de la televisión análoga previsto para el 2019, la banda de 700 MHz ha quedado desocupada, “limpia” y es conocida como el Dividendo Digital. Con lo anterior, esta banda ha podido ser atribuida a nuevos servicios donde se le puede sacar un mejor provecho, como en efecto ha sucedido y actualmente el CNABF señala que dicha banda puede ser utilizada para servicios móviles que contienen mayor tráfico y crecimiento en el país.

Teniendo claro lo anterior, el gobierno nacional, representado en este caso por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), tiene vía libre para adjudicar la banda de 700 MHz a los operadores de servicios móviles interesados, adjudicación que para este caso y como ha sido habitual en otros países, se hará mediante subasta.

El Ministro David Luna ha manifestado en reiteradas ocasiones la importancia de adjudicar este espectro, con lo cual se busca un mayor despliegue de servicios 4G, mayor cobertura y mejor calidad del servicio entregado a los usuarios. Colombia está en deuda de adjudicar este espectro, como ya se ha hecho en otros países de la región como México, Perú, Brasil, Argentina, Chile, etc.

Ahora, ¿por qué la banda de 700 MHz es tan apreciada por los operadores de servicios móviles? Al respecto se ha mantenido una posición unificada, indicando que la apreciación de dicha banda recae principalmente en su eficiencia para la prestación de servicios que al final se traduce en un menor despliegue de infraestructura por parte de los operadores, pero esto en la práctica se resume de la siguiente manera: existen bandas de frecuencias altas, como por ejemplo 1900 Mhz y bandas de frecuencias bajas, como las de 700 MHz.

Por estas bandas transitan señales radioeléctricas, en forma de ondas, las cuales a medida que avanzan por un rango de distancia van perdiendo potencia y deben ser regeneradas o repotenciadas por una “estación repetidora”, de la cual la señal nuevamente sale con fuerza hasta que sea necesario tener dispuesta otra estación repetidora, y así sucesivamente mientras la señal llega a su destino final.

La cuestión es que en las bandas altas, las ondas pierden su potencia o fuerza de manera más rápida que en las bandas bajas, lo cual se traduce en que en las bandas altas es necesario disponer de un mayor número de estaciones repetidoras para lograr la prestación del servicio, mientras que en una banda baja como la de 700 MHz, la onda alcanza mayores distancias sin ser regenerada, lo cual resulta en la instalación de un número menor de estaciones repetidoras, lo cual en últimas representa un ahorro económico de los operadores en despliegue de infraestructura.

Dicho todo lo anterior, y habiendo aproximado un poco contexto del espectro radioeléctrico, su atribución y adjudicación, solo resta esperar a que el MinTIC finalmente ejecute la adjudicación de la banda de 700 MHz a los interesados, que valga la pena resaltar ya lleva un tiempo bastante prolongado en preparativos.

Esta adjudicación, no cabe duda que debe darse en el marco de los principios estructurales del sector de las telecomunicaciones, definidos por la Ley 1341 de 2009, entre ellos vale la pena destacar aquel que indica que el Estado debe garantizar la igualdad de condiciones para acceder al uso del espectro, es decir, en el proceso de subasta que se adelantará no debe observarse el más mínimo viso de falta de objetividad o desigualdad de trato entre los aspirantes, sino por el contrario, todos los oferentes deben tener una igualdad de deberes que cumplir y ser vistos con absoluta objetividad y tratados en igualdad de condiciones como competidores de un mismo sector al momento que les sean adjudicados sus correspondientes bloques de espectro.

Si bien es cierto que algunos operadores prestan servicios a un mayor o menor número de usuarios, teniendo porciones de mercado distintas, esto no ha sido más que el resultado de una sana competencia en el sector, no ha sido más que el resultado de inversiones que en mayor o menor grado unos y otros han realizado en despliegue de infraestructura y renovación de tecnología, lo cual al final se ha visto traducido en la mejor acogida que el usuario final termina teniendo sobre uno u otro operador, pues para nadie es un secreto que una mayor inversión repercute en un mejor resultado.

Lo anterior es una razón más para esperar una adjudicación de la banda de 700 MHz completamente objetiva, pues el sector se desarrolla en sana competencia y es claro que, con la adjudicación de la citada banda, habiendo un mayor campo de despliegue y competencia, los operadores se verán abocados a realizar las respectivas inversiones en el país, lo cual les permitirá mantenerse en una sana competencia y repercutirá en beneficios para la economía y los usuarios.

Los principales operadores del país tienen detrás suyo a casas matrices con grandes músculos financieros, lo cual es garantía de que todos esos operadores tienen iguales posibilidades de inversión en el país, ahora, habrá que ver cuáles de ellos realizan las inversiones correspondientes, y cuáles no, lo cual al final seguramente se verá reflejado en las porciones de mercado a las que unos y otros, en sana competencia logren llegar.